Cuando un muro empieza a caer.



En el área de neumología del Hospital Ramón y Cajal, la enfermería tenemos un reto interesante como poco, apasionante como mucho. Cada miembro del equipo pondrá el listón en el punto que desee.

Pero hay una hecho que empieza a cambiarlo todo. Con la rotura de un muro comienza la construcción de un espacio común donde conviviremos estrechamente pacientes, facultativos, DUES, TCAES, celadores, etc.

Este espacio común es la Unidad de Cuidados Respiratorios Intermedios o UCRI. Llevábamos ya tiempo esperándola y por fin, en el mes de septiembre del presente año, 2018, comienza su construcción.

Concibo está UCRI como una modernización necesaria y urgente en un centro como el nuestro, con vocación investigadora y que quiere estar a la vanguardia en cada una de sus áreas. La terapia de alto flujo por supuesto va estar presente y va a ser protagonista indiscutible en nuestra Unidad de Cuidados Respiratorios Intermedios.

Para la enfermería va a suponer un esfuerzo de actualización importante. Pero que nadie pierda de vista que todo esfuerzo genera crecimiento personal, grupal y profesional.

  • Crecimiento personal por cuanto vamos a madurar y ganar confianza asumiendo retos y participando en su consecución.

  • Crecimiento grupal, por que estamos ante un proyecto de equipo. Entiendo que es desde la colaboración desde donde se está en disposición de obtener mayores y mejores resultados.

  • Y crecimiento profesional porque, como es obvio, vamos a obtener una formación específica en patología respiratoria, manejo de la misma y desarrollo de técnicas y cuidados específicos.

Y no dejamos de lado al enfermo/paciente respiratorio, pues la razón de nuestra profesión es su cuidado. Después de lo enunciado, que duda cabe que el paciente va a contar en primer lugar, con los mejores profesionales posibles: los que se han preparado, los que trabajan en equipo y los que conocen lo que se traen entre manos y además son receptivos a cualquier avance que se vaya produciendo.

Pero es que además, el paciente afecto de patología respiratoria va a disponer de:

  • un espacio dotado de todo el aparataje necesario para tratar su proceso,

  • una monitorización continua que permitirá a los profesionales conocer en todo momento su evolución y las adaptaciones que sea preciso realizar,

  • unos cuidados enfermeros específicos a actividad desarrollada, el manejo de la insuficiencia respiratoria,

  • una calidad en el trato que pretenderá ser de las mejores posibles en cada momento, pues a pesar de tanto ventilador, monitor y demás, en sanidad tratamos a personas.

No debe entenderse este proyecto como un gasto sino como una inversión en la que el valor de retorno tiene una parte cuantificable y otra no tan cuantificable. Y esta vez la parte a la que no somos capaces de ponerle una cifra, es la de mayor aprecio. Por los expuesto, qué estamos creando un espacio donde se quieren y se pueden dar cuidados específicos de alta calidad y a la vez un espacio de especialización para la enfermería, que es desde la óptica que lo percibo.


Hoy os avanzo a modo de crónica informal el comienzo de un proyecto. En sucesivas aportaciones, os iré relatando desde lo anecdótico hasta cuestiones más técnicas. Todo ello para poner en valor lo que hoy comienza, una Unidad de Cuidados Respiratorios Intermedios modesta en sus inicios, pero iniciada con mucha ilusión y esperanza de verla crecer a las mas altas cuotas de calidad y calidez.


Eduardo Márquez. Enfermero Coordinador de la Unidad de Ventilación Mecánica del Hospital Ramón y Cajal.

0 vistas